Se ve entusiasmado, sobre todo por haber recibido significativos apoyos a su candidatura a la presidencia de la DC. Hasta ahora le han expresado su respaldo alcaldes relevantes, como Claudio Arriagada, Sergio Puyol, David Morales, Claudio Orrego y Alberto Undurraga; diputados como Jorge Burgos, Jorge Sabag, Fuad Chahín, Eduardo Cerda y René Saffirio; los senadores Andrés Zaldívar, Hosaín Sabag y Patricio Walker; el ex ministro Edmundo Pérez Yoma y el ex Presidente Patricio Aylwin. El primer apoyo provino de los “príncipes”, un apodo que –confiesa- no le gusta, y hoy apuesta a un respaldo transversal el 29 de agosto para su Movimiento Amplio por la Renovación.
El ex canciller de Ricardo Lagos expresa a La Nación su crítica al Presidente Piñera por lo ocurrido con Chilevisión: “Esto confirma que el talón de Aquiles de este gobierno de derecha es el potencial y real conflicto de intereses con el que nos vamos a encontrar permanentemente”. Agrega que “la esencia de la República es la línea divisoria entre lo público y lo privado”.
-¿Qué va a pasar con el proyecto de financiamiento?
-Voy a votar con los 19 senadores de la Concertación. Y si el gobierno no aclara la fuente de financiamiento, nosotros no estamos disponibles para apoyar un proyecto sin financiamiento. El Presidente Piñera ha dicho que se requieren 8 mil 500 millones de dólares. La parte del financiamiento tributario sería de 3 mil 200 millones de dólares. Sin embargo, cuando uno llega a la letra chica, no son más de mil 200 millones de dólares.
“Lo que nosotros no podemos aceptar son alzas transitorias y rebajas tributarias permanentes. Eso nos lleva a que desde el año 2013 el fisco va a recaudar 425 millones de dólares menos al año”.
-Se ha especulado mucho respecto de su situación política, en el sentido que tendría una serie de contactos con el gobierno, incluido el Presidente.
-A ver, yo fui dos días a Estados Unidos con la senadora Isabel Allende en una visita que corresponde a políticas de Estado. Me imagino que eso no nos va a transformar en colaboracionistas del piñerismo.
-Hay quienes piensan que usted es el candidato ideal de La Moneda para presidir la DC.
-Yo no sé con qué asidero. He tenido la conducta propia de toda la Democracia Cristiana y de toda la Concertación. Tengo diferencias profundas y definitivas con un gobierno de derecha como éste o cualquier otro.
-¿Por qué usted planteó en una reciente entrevista que “abrirse a la izquierda sería suicida”?
-La pregunta era sobre abrir o no la Concertación a la izquierda extra Concertación y yo creo que eso sería un tremendo error político. Si nosotros abrimos la Concertación como coalición política a la izquierda extra Concertación, ello tendría dos efectos: uno, relegar a la Democracia Cristiana a un rol secundario e irrelevante; dos, sería regalarles los sectores medios y el centro político al piñerismo y la derecha. Eso sería una insensatez. Distintos son los acuerdos electorales que pudieran existir.
-¿El millón de votos que ha perdido la DC es recuperable?
-Por supuesto. Si la Democracia Cristiana se renueva y no se cierra, si enfrenta sus problemas con más democracia y no con menos democracia, ésa es la solución. Es la hora de la apertura, pero con mucha identidad, con un sello propio, con mucho perfil. Por eso hemos dicho que el primer paso de la renovación, aunque suene paradójico, es volver a las raíces y mostrar sin complejos la identidad democratacristiana.
-¿Y cómo se hace esto?
-¿Por qué ganamos Andrés Zaldívar, Ximena Rincón, Patricio Walker y yo, derrotando a Jaime Gazmuri, Jaime Naranjo, Ernesto Velasco, Carlos Ominami y a Nelson Ávila? Bueno, ganamos porque supimos pararnos en nuestros propios pies con mucha fuerza, convicción e identidad. Hoy somos la bancada de senadores más grande del país, pasamos de cinco a nueve senadores.
-¿Cuál es el rol de la DC?
-No tenemos que pedirles ideas prestadas a nadie. Nosotros tenemos que transformarnos en dique de contención del piñerismo y eso desde una clara postura de oposición y en un pacto de centroizquierda. Piñera nos quitó ocho puntos porcentuales. Pasó de 44 a 52 por ciento en la segunda vuelta. ¿Con qué tipo de apoyo lo hizo?: los sectores medios.